El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, salió en defensa de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y aseguró que el intento de juicio político impulsado desde Morena responde a una “venganza” por enfrentar y exhibir problemas de seguridad y gobernabilidad en el estado.
El legislador priista afirmó que la oposición respaldará a la mandataria panista y acusó al oficialismo de intentar “reprimir a una mujer gobernante” mediante presión política y campañas de confrontación.
Las declaraciones intensifican el choque entre Morena y la alianza opositora, luego de que dirigentes y legisladores oficialistas promovieran movilizaciones y acciones legales contra la administración estatal de Chihuahua.
Para sectores de oposición, el caso refleja una estrategia de Morena para utilizar instituciones y presión mediática contra gobiernos que no están alineados con la llamada Cuarta Transformación. Mientras tanto, desde el oficialismo sostienen que las críticas hacia Maru Campos responden al deterioro de la seguridad y a presuntas irregularidades en su administración.
El enfrentamiento político ocurre en un contexto nacional marcado por creciente polarización, donde cada conflicto estatal se transforma rápidamente en una batalla entre bloques partidistas.
Analistas advierten que el discurso de persecución y revancha política podría escalar aún más la tensión entre gobiernos estatales opositores y el poder federal, convirtiendo temas de seguridad y justicia en herramientas de confrontación electoral rumbo a los próximos procesos políticos.








