La Fiscalía General de la República abrió una investigación contra la Fiscalía de Chihuahua por presunta invasión de competencias federales y posible alteración de pruebas tras un operativo realizado en un narcolaboratorio ubicado en Morelos.
El caso ha generado fuerte tensión política y judicial debido a que las autoridades federales analizan si funcionarios estatales habrían intervenido indebidamente en una escena vinculada con delitos de competencia federal, relacionados con producción de drogas y crimen organizado.
Las sospechas sobre una posible manipulación de evidencias vuelven a colocar bajo presión al gobierno de Maru Campos, en medio del creciente enfrentamiento entre autoridades estatales y el gobierno federal.
La investigación también ocurre en un contexto altamente polarizado, donde Morena y la oposición mantienen una confrontación abierta por temas de seguridad, narcotráfico y presuntos abusos institucionales.
Críticos del gobierno estatal señalan que el caso podría revelar irregularidades graves en el manejo de operativos relacionados con el crimen organizado. Por otro lado, sectores opositores advierten que la intervención de la FGR podría utilizarse políticamente para aumentar la presión contra gobiernos no alineados con la llamada Cuarta Transformación.
El episodio vuelve a evidenciar la desconfianza y el choque permanente entre fiscalías estatales y autoridades federales en materia de seguridad, justo cuando el país enfrenta una de las peores crisis de violencia y expansión del narcotráfico en décadas.








