La confrontación política en Nuevo León escaló nuevamente luego de que el senador Waldo Fernández, junto con integrantes de Morena en el estado, presentaran una denuncia para promover un juicio político contra el gobernador Samuel García.
La acusación gira en torno a un presunto desvío de 147 millones de pesos en operaciones donde, según los denunciantes, familiares del mandatario habrían resultado beneficiados.
El nuevo frente político surge poco después de la detención de Karina Barrón, identificada como cercana al alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, lo que ha intensificado la percepción de una guerra política entre grupos de poder en el estado.
Desde Morena aseguran que existen elementos suficientes para investigar posibles actos de corrupción y conflicto de interés dentro del círculo cercano de Samuel García. Mientras tanto, aliados del gobernador acusan una persecución política y un intento por debilitar a Movimiento Ciudadano rumbo a futuros escenarios electorales.
El caso vuelve a colocar a Nuevo León en el centro de la disputa nacional, donde las acusaciones de corrupción, uso faccioso de instituciones y confrontación partidista se han convertido en parte del día a día político.
Analistas advierten que el choque entre Morena, PRI y Movimiento Ciudadano podría profundizar la crisis de gobernabilidad en el estado, mientras la ciudadanía observa cómo las denuncias y escándalos políticos desplazan temas urgentes como seguridad, movilidad y desarrollo económico.








