El tesorero municipal de Puebla, Héctor González Cobián, defendió la solicitud de un crédito por 440 millones de pesos y aseguró que los más de mil 500 millones de pesos disponibles en cuentas bancarias del Ayuntamiento ya están comprometidos, principalmente para el pago de nómina y obligaciones operativas.
Las declaraciones surgieron en medio de cuestionamientos ciudadanos y políticos sobre la necesidad de contratar nueva deuda pública cuando el gobierno municipal mantiene una considerable cantidad de recursos en bancos.
El funcionario insistió en que ese dinero no puede considerarse “libre”, pues gran parte corresponde a recursos etiquetados y compromisos financieros previamente adquiridos. Sin embargo, las explicaciones no lograron frenar las críticas de sectores opositores que acusan falta de planeación financiera y advierten sobre el riesgo de incrementar la carga económica para futuras administraciones.
La polémica revive el debate sobre el manejo del gasto público en los ayuntamientos, donde frecuentemente se argumenta falta de liquidez mientras continúan aumentando los montos de deuda y financiamiento.
Críticos del gobierno municipal señalaron que resulta contradictorio pedir un nuevo crédito mientras se mantienen miles de millones en cuentas bancarias, especialmente en un contexto donde ciudadanos reclaman mayor inversión en seguridad, servicios públicos e infraestructura.
El caso también alimenta la percepción de que las administraciones públicas recurren cada vez más al endeudamiento como salida rápida para cubrir compromisos operativos, en lugar de transparentar a detalle el destino y administración real de los recursos públicos.








