En agosto de 2024, la entonces presidenta electa, Claudia Sheinbaum, expresó su respaldo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que surgieran señalamientos en su contra tras la difusión de una carta atribuida a Ismael “El Mayo” Zambada.
En dicho documento, el líder criminal afirmaba que el mandatario estatal habría tenido conocimiento e incluso participación en una supuesta estrategia para facilitar su detención, lo que generó controversia a nivel nacional e internacional.
Ante ello, Sheinbaum desestimó las acusaciones y llamó a conducirse con responsabilidad frente a información proveniente de actores vinculados al crimen organizado. Subrayó que no se podía otorgar veracidad automática a declaraciones de este tipo sin sustento en investigaciones oficiales.
Asimismo, reiteró la importancia de que cualquier señalamiento sea atendido por las autoridades competentes bajo el marco legal correspondiente, evitando juicios mediáticos y privilegiando el Estado de Derecho.
El caso generó debate público sobre la relación entre política y seguridad, en un contexto marcado por la atención a la estrategia nacional contra el crimen organizado.








