El hijo de López Obrador acusa una decisión política y propagandística, pero evita explicar por qué Estados Unidos tomó la medida
Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, confirmó que el Gobierno de Estados Unidos le retiró la visa para ingresar a ese país y convirtió la decisión en un nuevo episodio de confrontación política con Washington.
A través de una carta dirigida al presidente Donald Trump, fechada el 13 de agosto en Teapa, Tabasco, López Beltrán calificó la medida como un acto “político, politiquero y propagandístico” y responsabilizó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau.
El morenista sostuvo que los funcionarios estadounidenses no cuentan con pruebas en su contra relacionadas con actos “inmorales o delictivos” y cuestionó directamente si la decisión fue tomada con conocimiento de Donald Trump.
“¿Está usted enterado?”, planteó López Beltrán al mandatario estadounidense, al tiempo que cuestionó si, en caso de conocer la medida, Trump considera que se trata de un acto de prepotencia.
López Beltrán no se limitó a cuestionar la cancelación de su visa. También interpretó la medida como parte de una ofensiva contra políticos que no se alinean con los intereses de Washington y la vinculó con una supuesta “fobia conservadora” hacia Morena y sus dirigentes.
Incluso pidió a Trump revisar el desempeño de Rubio y Landau, a quienes acusó de actuar con intereses sectarios y de perjudicar la relación entre México y Estados Unidos.
López Beltrán; coloca el retiro de la visa en el terreno de la persecución política y evita que se centre en el verdadero motivo de las autoridades estadounidenses a tomar la decisión.
Cabe mencionar, que López Beltrán se encuentra en plena construcción de su siguiente proyecto político. En mayo dejó la Secretaría de Organización de Morena y anunció su intención de participar en las elecciones de 2027, con la mira puesta en una candidatura a diputado federal por Tabasco.
Por ello, el retiro de la visa no es solamente un asunto migratorio. Tiene un evidente impacto político para un personaje cuyo apellido es, por sí mismo, una marca dentro de Morena.
Mientras no exista una explicación oficial, cualquier conclusión sobre las causas sería especulativa. Pero políticamente, el episodio coloca nuevamente a Morena frente a un escenario incómodo.








