La priista Xitlalic Ceja García descartó cualquier acercamiento político con el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, y dejó claro que no existe una alianza ni negociación con el actual gobierno estatal.
En medio del reacomodo político rumbo a los próximos procesos electorales, Ceja García también pidió reforzar las condiciones de seguridad para garantizar campañas y elecciones sin violencia, amenazas ni intervención de grupos delictivos o presiones políticas.
La declaración ocurre en un contexto donde distintos actores opositores han denunciado un clima de creciente tensión política y preocupación por la seguridad pública en varias regiones del país, especialmente ante el historial de violencia electoral registrado en procesos recientes.
El deslinde de la priista también refleja la disputa por posicionamientos y alianzas en Puebla, donde partidos y figuras políticas comienzan a marcar distancia o definir bloques frente al nuevo gobierno estatal encabezado por Armenta.
Analistas consideran que el tema de la seguridad podría convertirse nuevamente en uno de los principales focos del próximo proceso electoral, particularmente en estados donde persisten problemas de violencia, presencia del crimen organizado y desconfianza ciudadana hacia las autoridades.







