El exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, volvió al centro de la polémica tras versiones que apuntan a presuntas investigaciones en Estados Unidos relacionadas con posibles vínculos y acuerdos políticos que habrían favorecido la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación en Chiapas.
Las acusaciones sostienen que durante su administración existieron pactos y permisividad frente al avance del crimen organizado en distintas regiones del estado, señalamientos que también alcanzan al senador Adán Augusto López Hernández por presunto respaldo político.
Además, críticos del oficialismo cuestionan que, tras concluir su mandato, Escandón fuera designado en un cargo diplomático vinculado al consulado de Miami durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, lo que consideran un “premio político” pese a la crisis de violencia e inseguridad que golpeó a Chiapas en los últimos años.
Los señalamientos también incluyen versiones sobre ingresos millonarios derivados del arrendamiento de propiedades en México, tema que ha generado cuestionamientos sobre patrimonio y posibles conflictos de interés.
Hasta el momento no existe una resolución judicial pública ni acusaciones formales confirmadas por autoridades estadounidenses contra Escandón. Sin embargo, el tema ha alimentado nuevamente las críticas opositoras sobre presuntos vínculos entre actores políticos y estructuras criminales en distintas regiones del país.
El caso ocurre en medio de crecientes tensiones diplomáticas y de seguridad entre México y Estados Unidos, donde agencias norteamericanas han incrementado la presión y vigilancia sobre políticos, empresarios y redes financieras presuntamente relacionadas con el narcotráfico.








