El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, adelantó la ruta legislativa que buscaría aplazar hasta 2028 la elección judicial, uno de los proyectos más polémicos impulsados por el oficialismo.
De acuerdo con el legislador, el Congreso intentaría aprobar la reforma durante un periodo extraordinario antes del 3 de junio, bajo el argumento de evitar problemas operativos, administrativos y de organización en la implementación del nuevo modelo de elección de jueces, magistrados y ministros.
El anuncio ha generado fuertes críticas de la oposición, que acusa a Morena de improvisación y de modificar sobre la marcha una reforma judicial que fue presentada como una transformación “histórica” del sistema de justicia mexicano.
Para sectores críticos, el posible aplazamiento evidenciaría que el gobierno federal subestimó la complejidad técnica, presupuestal y legal de organizar una elección judicial de gran escala, mientras persisten dudas sobre la independencia del Poder Judicial frente al poder político.
La discusión también revive el debate sobre si la reforma busca realmente democratizar la justicia o consolidar mayor control político sobre tribunales y órganos jurisdiccionales.
En medio de la polarización, especialistas advierten que cambios apresurados o ajustes de último momento podrían aumentar la incertidumbre jurídica y alimentar cuestionamientos sobre la viabilidad y legitimidad del nuevo esquema judicial impulsado por la llamada cuarta transformación.








