El diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba denunció presuntas irregularidades en el proceso de adquisición y distribución de medicamentos del gobierno federal, al señalar que se pretende utilizar más de 6 mil millones de piezas médicas como herramienta de propaganda política.
Según el legislador, además de existir adeudos cercanos a los 5 mil millones de pesos con proveedores, las nuevas licitaciones estarían diseñadas de manera que puedan declararse desiertas o fracasar, abriendo la puerta a la entrada de proveedores extranjeros, particularmente de India.
La polémica creció luego de que se revelara que entre los requisitos de imagen institucional se contempla incluir ilustraciones vinculadas a la identidad gráfica del Gobierno de México, específicamente la figura de “la joven mexicana”, utilizada en campañas oficiales de la actual administración.
Aunque la imagen difundida en redes fue generada con inteligencia artificial y presentada únicamente como referencia ilustrativa, el tema detonó críticas de sectores opositores que acusan al gobierno de priorizar la narrativa política y el branding institucional incluso en áreas sensibles como la salud pública.
Para críticos del oficialismo, el caso refleja cómo la administración federal mantiene una estrategia permanente de posicionamiento político en prácticamente todos los programas y productos gubernamentales, mientras persisten problemas de desabasto, retrasos en pagos y crisis hospitalarias en distintos estados del país.
El señalamiento también revive cuestionamientos sobre la centralización de compras de medicamentos impulsada durante los últimos años, un modelo que prometía combatir corrupción y abaratar costos, pero que ha sido señalado por retrasos, fallas logísticas y falta de insumos en hospitales públicos.








