Jorge Antonio Cano Félix, yerno del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, dejó de trabajar en Petróleos Mexicanos desde marzo de 2026, de acuerdo con información revelada por el medio La Silla Rota.
Aunque Cano Félix salió de la Lotería Nacional en 2024, registros de Declaranet todavía lo mostraban en 2025 como funcionario público y sin fechas claras sobre su paso por Pemex, situación que alimentó cuestionamientos sobre transparencia y actualización de información patrimonial.
El caso cobró relevancia tras la difusión de reportes relacionados con presuntos lujos, altos ingresos e inconsistencias en las declaraciones patrimoniales del esposo de Eneyda Rocha Ruiz, hija de Rocha Moya.
Según documentos oficiales citados en la investigación, Cano Félix reportaba ingresos mensuales por alrededor de 585 mil pesos provenientes de salarios, actividades empresariales y otros conceptos, cifras que provocaron críticas y sospechas sobre posibles privilegios, conflicto de interés o enriquecimiento ligado al poder político.
La polémica se suma al creciente escrutinio sobre familiares y círculos cercanos de gobernadores y funcionarios de Morena, especialmente en un contexto donde el discurso oficial insiste en austeridad, combate a la corrupción y eliminación de privilegios.
Para críticos del oficialismo, el caso refleja cómo familiares de figuras políticas continúan acumulando posiciones, ingresos y beneficios dentro de estructuras públicas, mientras millones de mexicanos enfrentan precariedad económica y crisis en servicios básicos.
Hasta el momento no existe una acusación formal pública contra Cano Félix; sin embargo, las revelaciones han intensificado el debate sobre transparencia patrimonial, nepotismo y uso de influencias dentro de gobiernos estatales y dependencias federales.








