El abogado Bruno Taveira denunció públicamente un presunto intento de extorsión por parte de elementos de seguridad vinculados al gobierno de Omar Muñoz, luego de que policías municipales intentaran clausurar un negocio que, según afirmó, se encuentra fuera de la jurisdicción de Cuautlancingo.
La denuncia fue difundida en redes sociales y rápidamente generó reacciones por el posible abuso de autoridad y la actuación irregular de los elementos de seguridad municipal.
De acuerdo con el señalamiento, los policías habrían intentado intervenir sin contar con facultades legales sobre el establecimiento, lo que abrió cuestionamientos sobre posibles actos de intimidación o presión contra comerciantes.
El caso vuelve a colocar bajo la lupa a corporaciones municipales señaladas frecuentemente por ciudadanos y empresarios de utilizar operativos administrativos y de seguridad como mecanismos de hostigamiento o presunta recaudación irregular.
Hasta ahora no existe una postura oficial detallada por parte del ayuntamiento ni de la corporación señalada. Sin embargo, críticos exigieron investigar si existió extralimitación de funciones y deslindar responsabilidades.
La polémica también revive el debate sobre la falta de control y supervisión en policías municipales, particularmente en municipios metropolitanos donde comerciantes y ciudadanos denuncian cada vez más abusos, corrupción y actuaciones fuera del marco legal.








