Habitantes y activistas de Santo Tomás Chautla denunciaron públicamente que la empresa RESA habría violado los sellos de clausura colocados por la PROFEPA en el relleno sanitario de Chiltepeque.
De acuerdo con los señalamientos, las maniobras habrían contado con el respaldo de elementos de la policía municipal del Ayuntamiento de Puebla, encabezado por José Chedraui Budib.
Los pobladores acusaron que, además de ignorar la clausura ambiental, personal relacionado con la operación del relleno intentó provocar y confrontar a vecinos que mantienen protestas por los presuntos daños ecológicos y sanitarios generados en la zona.
La denuncia incrementa la tensión alrededor del relleno sanitario, señalado desde hace meses por derrames de lixiviados, contaminación y presuntas irregularidades en su funcionamiento. Para activistas, el hecho de romper sellos colocados por una autoridad federal representaría no solo un desacato ambiental, sino también un mensaje de impunidad respaldado políticamente.
El caso también golpea nuevamente a la administración municipal de Puebla, que ya enfrenta críticas por el manejo de residuos y la respuesta ante conflictos ambientales. Ciudadanos cuestionan por qué, en lugar de garantizar el cumplimiento de la clausura, policías municipales habrían terminado resguardando operaciones denunciadas por la propia comunidad.
Mientras tanto, habitantes de Santo Tomás Chautla advierten que continuarán las movilizaciones y vigilancia ciudadana para impedir que el relleno siga operando de manera irregular, acusando que las autoridades están más preocupadas por proteger intereses privados que por atender la salud y seguridad de la población.








