La crisis del campo volvió a golpear a Zacatecas, donde productores de frijol mantienen su enojo ante la falta de soluciones para comercializar sus cosechas y lanzaron un mensaje directo contra Morena y el gobierno federal.
Campesinos exigieron que las autoridades “destraben el problema” y, en tono de protesta, invitaron al oficialismo a comprar directamente la producción que permanece atorada por bajos precios, falta de apoyos y problemas de comercialización.
“Si el presidente de Estados Unidos nos quiere comprar frijol, se lo vendemos”, advirtieron productores inconformes.
La declaración refleja el nivel de desesperación que enfrenta el sector agrícola, particularmente pequeños y medianos productores que aseguran sentirse abandonados mientras los costos de producción continúan aumentando.
Los campesinos denunciaron que las políticas federales no han logrado garantizar precios justos ni mecanismos eficientes para mover las cosechas, provocando pérdidas económicas y riesgo de quiebra para miles de familias rurales.
El conflicto también exhibe el desgaste del discurso gubernamental de apoyo al campo, ya que organizaciones agrícolas acusan que muchos programas desaparecieron o resultan insuficientes frente a la magnitud de la crisis.
Mientras el gobierno federal presume autosuficiencia alimentaria y apoyo a sectores vulnerables, productores aseguran que la realidad en el campo es distinta: bodegas llenas, cosechas detenidas y familias endeudadas esperando una solución que no llega.
La inconformidad amenaza con crecer en distintas regiones agrícolas del país, donde cada vez más campesinos advierten que la paciencia se está agotando.








