El coordinador de Morena en el Congreso del Estado de Puebla, Pavel Gaspar Ramírez, respaldó la decisión de la dirigente nacional Ariadna Montiel de iniciar un proceso interno contra el alcalde de Chignahuapan, Juan Rivera, luego de la polémica generada por la ostentosa fiesta de XV años de su hija.
Gaspar advirtió que Morena aplicará sanciones a quienes se alejen de los principios del movimiento y lanzó un mensaje directo:
“Quien no se comporte va a ser sancionado y expulsado”.
La declaración refleja el intento del partido oficialista por contener el desgaste político provocado por los excesos de algunos de sus funcionarios, especialmente cuando contradicen el discurso de austeridad que Morena ha utilizado como una de sus principales banderas políticas.
El caso de Chignahuapan se convirtió rápidamente en tema nacional tras difundirse imágenes y detalles del festejo, que para críticos y militantes representó un símbolo de ostentación incompatible con los principios de la llamada Cuarta Transformación.
Sin embargo, las amenazas de sanción también despertaron cuestionamientos sobre si Morena realmente aplicará medidas de manera pareja o si el endurecimiento interno dependerá del peso político de cada personaje dentro del movimiento.
Mientras el partido intenta mostrar mano dura para cuidar su imagen pública, opositores acusan que los discursos anticorrupción y de austeridad chocan constantemente con la realidad de varios gobiernos morenistas señalados por lujos, privilegios y excesos.








