Un grupo de ciudadanos acudió al Congreso del Estado de Puebla para entregar 17 mil 900 firmas con el objetivo de frenar las reformas relacionadas con el reconocimiento de las llamadas infancias trans.
Los manifestantes argumentaron que el tema no debe resolverse bajo presión política, mediática o judicial, al considerar que cualquier modificación legal sobre identidad de género en menores requiere un debate amplio, especializado y con enfoque en la protección integral de niñas, niños y adolescentes.
Durante la movilización, participantes expresaron preocupación por posibles consecuencias físicas y psicológicas derivadas de decisiones tomadas a temprana edad, además de exigir que el Congreso abra espacios de discusión con padres de familia, especialistas, organizaciones civiles y sectores educativos.
El tema ha provocado una fuerte polarización política y social en Puebla. Mientras colectivos y activistas impulsan reformas enfocadas en el reconocimiento de identidad de género y derechos de menores trans, grupos ciudadanos y organizaciones conservadoras advierten sobre posibles riesgos y cuestionan que las iniciativas avancen aceleradamente.
La protesta también reflejó el creciente choque cultural y político alrededor de temas de género en México, donde sectores críticos acusan que algunos congresos locales legislan más por presión ideológica que por consenso social.
Hasta el momento, legisladores no han definido si las firmas serán consideradas dentro del análisis legislativo; sin embargo, el caso ya elevó la tensión pública alrededor de una de las discusiones más sensibles y controvertidas en la agenda política actual de Puebla.








