Por Edgar Hernández
Vivir en Nuevo León me ha permitido observar de cerca distintas formas de entender y administrar una ciudad.
San Pedro Garza García tiene características económicas, territoriales y sociales distintas a las de San Andrés Cholula. Por eso sería equivocado pretender copiar modelos. Pero sí vale la pena estudiar experiencias y preguntarnos qué políticas públicas pueden adaptarse a nuestra propia realidad.
Hay siete temas que considero fundamentales: movilidad, seguridad, calidad de vida, parques, bienestar familiar, limpieza urbana y plusvalía.
La primera lección es sencilla: una ciudad no puede crecer sin planeación.
San Andrés Cholula ha experimentado una transformación extraordinaria. Entre 2000 y 2020 su población aumentó 175%, y las proyecciones oficiales estiman que podría alcanzar alrededor de 184 mil habitantes en 2027. Ese crecimiento representa oportunidades, pero también una presión enorme sobre vialidades, agua, seguridad, servicios y espacios públicos.
Por eso la movilidad debe dejar de atenderse únicamente como un problema de tráfico. Hay que pensar en banquetas, cruces seguros, transporte, conectividad, ciclovías donde sean viables y calles diseñadas para las personas.
La seguridad tampoco comienza solamente con patrullas. Una ciudad iluminada, limpia, ordenada, con parques activos y espacios públicos utilizados por las familias genera mejores condiciones para la convivencia y la prevención.
Los parques son particularmente importantes. No son un lujo. Son infraestructura social: lugares donde juegan los niños, hacen ejercicio los adultos mayores, conviven las familias y se construye comunidad.
Lo mismo ocurre con la limpieza y los servicios públicos. La calidad de una administración municipal también se percibe todos los días en una calle limpia, una luminaria funcionando, un área verde cuidada o un reporte ciudadano atendido.
Y existe además un efecto económico: cuando una zona cuenta con buenos servicios, seguridad, movilidad, espacios públicos y certeza en su desarrollo urbano, se crean condiciones que pueden contribuir a conservar y fortalecer el valor de su entorno y de su patrimonio.
San Andrés Cholula tiene características propias que deben preservarse: pueblos originarios, juntas auxiliares, barrios, fraccionamientos, universidades, zonas comerciales y una de las áreas metropolitanas de mayor dinamismo en Puebla.
El reto no es convertir a San Andrés en San Pedro.
El reto es estudiar lo que funciona en otras ciudades, aprender de sus aciertos y también de sus problemas, y construir nuestras propias soluciones.
Porque el verdadero desarrollo municipal no se mide únicamente por cuánto se construye.
Se mide por qué tan bien viven las familias dentro de la ciudad que estamos construyendo.








