Puebla, Pue.- A más de un año de la elección de 2027, distintos actores políticos en Puebla ya despliegan estrategias de posicionamiento mediante espectaculares, bardas, encuestas, entrevistas, portadas y promoción de imagen, en una carrera que anticipa la disputa por candidaturas y espacios de poder.
El movimiento político ocurre antes del inicio formal de las campañas y coloca bajo la lupa las fronteras entre promoción personal, actividad política y posibles actos anticipados de campaña.
La aparición recurrente de nombres e imágenes de posibles aspirantes en espacios públicos y medios de comunicación ha convertido el posicionamiento previo en una herramienta central de la competencia política rumbo a 2027.
El fenómeno también involucra a publicaciones y plataformas que difunden contenidos sobre determinados perfiles políticos, lo que abre otro frente de discusión sobre la promoción de aspirantes y los mecanismos utilizados para ganar presencia pública antes de los tiempos electorales.
El problema para las autoridades electorales será determinar cuándo una estrategia de posicionamiento rebasa los límites permitidos por la legislación y, en su caso, si existen elementos para acreditar actos anticipados, promoción personalizada o afectaciones a la equidad de la contienda.
Por ello, el INE y el IEE Puebla tendrán que dar seguimiento a la publicidad, propaganda y actividades políticas que se desarrollen durante esta etapa previa, particularmente cuando existan denuncias o elementos que ameriten una investigación.
La disputa por 2027 ya comenzó en el terreno político. La incógnita será hasta dónde podrán avanzar los aspirantes en su posicionamiento antes de que las autoridades electorales determinen que los límites legales fueron rebasados.








