El escenario político rumbo a 2027 comienza a mover sus primeras piezas y, en Puebla, hay nombres que empiezan a adquirir mayor relevancia. Uno de ellos es “Leopoldo de Lara”, secretario general del Congreso del Estado, quien fue nombrado “Presidente Nacional de la Asociación Nacional de Oficiales Mayores de los Congresos de los Estados y de la Ciudad de México (ANOMAC)”.
Más allá del cargo honorífico, la designación representa un reconocimiento a su trayectoria y, al mismo tiempo, amplía su margen de interlocución política a nivel nacional.
Desde la Secretaría General del Congreso poblano, De Lara ha mantenido una posición estratégica dentro de la operación política y legislativa del estado, en un espacio que exige capacidad de negociación, conocimiento institucional y diálogo permanente con las distintas fuerzas políticas.
Ahora, al asumir la presidencia nacional de ANOMAC, su nombre trasciende el ámbito local y se incorpora a una agenda de alcance nacional, con contacto directo con los congresos estatales y sus estructuras de gobierno interno.
Y aunque por ahora no existe una definición electoral, en política los movimientos también se leen entre líneas.
Con la sucesión de 2027 cada vez más presente en la conversación pública, la nueva responsabilidad de Leopoldo de Lara podría convertirse en una plataforma para fortalecer relaciones, ampliar su presencia y construir capital político.
El nombramiento lo coloca, así, en una posición distinta: “deja de ser únicamente un operador institucional para comenzar a perfilarse como un personaje al que habrá que observar en el tablero político poblano.”
¿Será uno de los nombres que aparezcan en las definiciones de 2027? Es todavía temprano para afirmarlo. Lo cierto es que su reciente designación nacional agrega experiencia, exposición y capacidad de interlocución a un perfil que comienza a llamar la atención.
En política, las candidaturas se anuncian; pero los perfiles competitivos muchas veces comienzan a construirse mucho antes.
Y “Leopoldo de Lara ya tiene una nueva responsabilidad nacional desde la cual puede empezar a jugar sus propias cartas.”








