El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, reveló que viajó a la Ciudad de México para sostener una reunión con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, encuentro que no fue informado públicamente en su momento.
La revelación coloca nuevamente bajo el reflector la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico, particularmente por el papel que desempeñan las agencias estadounidenses en el intercambio de información con autoridades mexicanas.
El hecho de que el encuentro no haya sido anunciado previamente abre interrogantes sobre qué temas se abordaron, qué acuerdos pudieron alcanzarse y por qué la reunión no fue comunicada públicamente.
En un contexto marcado por la presión de Washington para fortalecer la lucha contra los cárteles mexicanos, la diplomacia de seguridad entre ambos países se mantiene activa, aunque no todos sus movimientos trascienden a la opinión pública.
Ahora la pregunta política es inevitable: ¿qué se habló entre la DEA y Harfuch a puerta cerrada y por qué se mantuvo fuera de la agenda pública?








