La Embajada de Estados Unidos en México defendió la facultad del gobierno estadounidense para cancelar visas de manera discrecional, en medio de la controversia generada por la revocación del visado de Andrés Manuel López Beltrán.
A través de sus canales oficiales, la representación diplomática difundió un mensaje del secretario de Estado, Marco Rubio, en el que se establece que una visa estadounidense no constituye un derecho y puede ser cancelada cuando las autoridades determinen que existen razones para hacerlo.
El posicionamiento señala que las decisiones aplican sin importar quién sea el titular de la visa, dónde resida o cuáles sean sus opiniones políticas.
La declaración ocurre después de que López Beltrán cuestionara públicamente la decisión de Washington y solicitara conocer las razones por las que le fue retirada su visa.
El pronunciamiento de la Embajada establece así la postura oficial de Estados Unidos sobre el caso: la emisión, permanencia y cancelación de visas corresponden a las autoridades estadounidenses, conforme a sus disposiciones migratorias.
Hasta ahora, Washington no ha hecho públicas las razones específicas por las que fue revocado el visado de López Beltrán.
El caso mantiene abierto el debate político y diplomático entre ambos países, mientras el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador sostiene que la decisión debe ser aclarada y Estados Unidos reafirma su facultad para determinar quién puede ingresar a su territorio.








