Puebla, Pue.— La Dirección de Comunicación Social del Ayuntamiento de Puebla quedó nuevamente bajo la lupa después de que la regidora priista Shirley Ponce cuestionara el tamaño del presupuesto destinado al área y, particularmente, las ampliaciones que habría recibido durante la actual administración.
De acuerdo con el señalamiento de la regidora, la Coordinación de Comunicación Social arrancó con un presupuesto de 187 millones de pesos, pero posteriormente habría recibido ampliaciones por más de 100 millones, llevando el gasto acumulado a alrededor de 331 millones de pesos en dos años.
La cifra resulta difícil de ignorar.
Sobre todo porque, según Ponce, la dependencia encabezada por Ricardo Gutiérrez también habría destinado alrededor de un millón de pesos mensuales a encuestas.
331 millones contra un préstamo de 440 millones
La regidora sostuvo que los recursos asignados a Comunicación Social, considerando las ampliaciones, representan aproximadamente una cuarta parte del crédito de 440 millones de pesos contratado por el Ayuntamiento para obras y relaminación.
La comparación es brutal; cientos de millones para comunicación frente a una ciudad que sigue reclamando calles en mejores condiciones, servicios eficientes y atención a sus colonias.
El Ayuntamiento tendría que explicar públicamente:
- cuánto se ha gastado realmente en Comunicación Social;
- cuánto corresponde a las ampliaciones presupuestales;
- qué empresas han recibido contratos;
- cuánto se ha pagado por encuestas y estudios;
- qué metodología utilizan;
- cuáles fueron sus resultados;
- y quién autorizó cada contratación.
La acusación de la regidora priista coloca un tema incómodo sobre la mesa: el límite entre comunicación gubernamental y promoción política personal y el alcalde Pepe Chedraui debe demostrar que los recursos de Comunicación Social están destinados a informar y no a construir una candidatura.








