Ciudad de México. El exdirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática, Jesús Zambrano Grijalva, reiteró su llamado a construir una oposición unida frente al oficialismo y pidió a los partidos políticos dejar de lado intereses particulares para fortalecer la democracia en México.
Zambrano sostuvo que la fragmentación de las fuerzas opositoras ha debilitado los contrapesos institucionales, por lo que consideró indispensable privilegiar las coincidencias sobre las diferencias para enfrentar los desafíos políticos del país.
El exlíder perredista aseguró que no “quitará el dedo del renglón” y adelantó que continuará denunciando lo que calificó como los excesos de un gobierno con tendencias autocráticas, al considerar que existe una creciente concentración de poder y un debilitamiento de las instituciones democráticas.
Sus declaraciones se producen en un momento en el que la oposición busca redefinir su estrategia política tras los resultados electorales recientes y ante el predominio de Morena en distintos espacios de gobierno.
Mientras sectores opositores coinciden en la necesidad de construir un frente más sólido, persisten diferencias internas sobre el rumbo, el liderazgo y la viabilidad de una alianza política de largo plazo. Analistas consideran que uno de los principales retos será recuperar la confianza ciudadana con propuestas claras, más allá de una agenda centrada únicamente en la crítica al oficialismo.
Por su parte, Morena y sus aliados han rechazado los señalamientos de autoritarismo y sostienen que las reformas impulsadas por la Cuarta Transformación cuentan con respaldo popular y buscan fortalecer la vida pública del país.
El llamado de Jesús Zambrano refleja el debate vigente sobre el futuro de la oposición mexicana: consolidar una alternativa competitiva requerirá no solo unidad entre partidos, sino también una agenda capaz de responder a las demandas ciudadanas y ejercer un contrapeso efectivo al poder.







