El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inauguró el nuevo Hospital Rosales, una de las obras más emblemáticas de infraestructura sanitaria impulsadas por su administración y que busca fortalecer la capacidad de atención médica especializada en el país.
Durante la presentación del complejo hospitalario, el gobierno destacó la incorporación de quirófanos híbridos, una tecnología de última generación que permite combinar procedimientos quirúrgicos convencionales con técnicas avanzadas de imagenología en tiempo real, facilitando intervenciones de alta complejidad con mayor precisión.
De acuerdo con las autoridades salvadoreñas, esta infraestructura coloca al Hospital Rosales dentro de un grupo reducido de centros médicos en América que cuentan con equipamiento especializado para atender padecimientos complejos en áreas como cardiología, neurocirugía, cirugía vascular y otros procedimientos de alta especialidad.
La inauguración forma parte de la estrategia del gobierno de Bukele para modernizar el sistema de salud pública, una de las áreas que durante décadas enfrentó críticas por carencias de infraestructura, equipamiento y capacidad de atención.
Desde el oficialismo, la obra es presentada como un símbolo de la transformación del sistema sanitario salvadoreño y una muestra de la inversión pública en servicios de salud. Por su parte, sectores críticos señalan que el reto principal será garantizar que la tecnología y la infraestructura se traduzcan en una atención accesible, eficiente y sostenible para la población.
Con la puesta en marcha del nuevo Hospital Rosales, el gobierno busca consolidar uno de los proyectos más importantes de su gestión en materia de salud, apostando por servicios médicos de alta especialidad que anteriormente obligaban a muchos pacientes a buscar atención fuera del sistema público.








