Ciudad de México. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) anunció que este lunes presentará una denuncia por la muerte de 17 migrantes mexicanos, quienes presuntamente fallecieron durante operativos encabezados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El gobierno mexicano aseguró que buscará el esclarecimiento de los hechos y el deslinde de responsabilidades, al considerar que las muertes podrían representar violaciones graves a los derechos humanos de los connacionales.
El caso ocurre en medio del endurecimiento de la política migratoria estadounidense, donde organizaciones civiles han denunciado un incremento en los operativos, detenciones y uso excesivo de la fuerza contra personas migrantes.
No obstante, la decisión de presentar una denuncia también ha abierto cuestionamientos sobre la estrategia diplomática del gobierno mexicano. Voces de la oposición consideran que la reacción llega tarde y sostienen que la administración federal ha privilegiado una relación de cooperación con Washington en materia migratoria sin exigir con suficiente firmeza garantías para los mexicanos detenidos o deportados.
El episodio vuelve a colocar bajo presión la relación bilateral entre México y Estados Unidos, particularmente en un tema que ha sido uno de los más sensibles para ambos gobiernos. Mientras la SRE promete agotar las vías legales y diplomáticas, familiares de las víctimas y organizaciones defensoras de derechos humanos exigen una investigación independiente y sanciones, en caso de confirmarse el uso indebido de la fuerza por parte de agentes de ICE.
La denuncia de la cancillería será una primera prueba para medir si el gobierno mexicano mantiene una postura firme frente a un caso que involucra la muerte de ciudadanos mexicanos o si el tema termina diluyéndose en el complejo equilibrio político y diplomático con Estados Unidos.








