La muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Houston, Texas, marcó un cambio en la estrategia del Gobierno de México frente a las autoridades estadounidenses. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) anunció que dejará de limitarse a la vía diplomática para emprender acciones legales en Estados Unidos contra quienes resulten responsables de la muerte de connacionales.
Durante la conferencia matutina, el jefe de la Unidad para América del Norte de la SRE, Roberto Velasco Álvarez, informó que se solicitará el apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR) para presentar denuncias ante fiscalías estatales y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con el propósito de que los casos sean investigados en el ámbito penal y no únicamente mediante procesos administrativos internos.
La estrategia también contempla acciones civiles contra empresas privadas que administran centros de detención migratoria, además de nuevas solicitudes de medidas cautelares ante organismos internacionales para reforzar la protección de los mexicanos privados de la libertad en territorio estadounidense.
El anuncio ocurre en medio de una creciente presión sobre la política migratoria de Estados Unidos y del endurecimiento de los operativos del ICE. De acuerdo con la SRE, entre 2025 y 2026 se tiene registro de 17 mexicanos fallecidos en hechos relacionados con esa agencia: 14 mientras permanecían bajo custodia y tres durante operativos migratorios, entre ellos Lorenzo Salgado Araujo.
El caso de Salgado ha generado indignación tanto en México como en Estados Unidos. Mientras el Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el agente actuó en defensa propia, la familia de la víctima rechaza esa versión y exige una investigación independiente, además de la difusión de todas las pruebas del operativo.
Con esta decisión, el Gobierno de México eleva el tono frente a Washington y busca trasladar el debate del terreno diplomático al judicial, en un momento en que las políticas migratorias y el uso de la fuerza por parte del ICE enfrentan un creciente escrutinio internacional.







