La aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum registró una caída importante durante mayo, al ubicarse en 44.5%, más de cinco puntos por debajo del mes anterior, de acuerdo con datos de la encuestadora México Elige.
El descenso ocurre en medio de un escenario marcado por violencia, crisis institucional y crecientes cuestionamientos sobre corrupción dentro del gobierno y de Morena.
Uno de los datos que más llamó la atención fue que la corrupción ya aparece prácticamente al mismo nivel que la inseguridad como principal preocupación de los mexicanos, reflejando un desgaste acelerado en la narrativa de honestidad que impulsó la llamada Cuarta Transformación.
Además, el 73.9% de los encuestados considera que sí existe corrupción en el actual gobierno federal, una cifra que golpea directamente el discurso oficial de combate a las viejas prácticas políticas.
El resultado representa un foco de alerta para el nuevo gobierno de Sheinbaum, que apenas inicia su administración enfrentando no solo problemas de seguridad y economía, sino también una creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones y el manejo del poder.
Para analistas y sectores críticos, el deterioro en la percepción pública refleja el choque entre el discurso presidencial y la realidad cotidiana del país: violencia, escándalos políticos, denuncias de corrupción y una ciudadanía cada vez más escéptica frente a las promesas de transformación.








