Los senadores de Morena Adán Augusto López Hernández y Gerardo Fernández Noroña evitaron responder cuestionamientos de la prensa relacionados con las acusaciones surgidas en Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza Cázarez y otros personajes señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
En medio de insistentes preguntas de reporteros, ambos legisladores aceleraron el paso y optaron por no profundizar en el tema, lo que generó críticas y comentarios en redes sociales sobre la postura de Morena frente a uno de los escándalos políticos más delicados para el oficialismo.
La tensión aumentó luego de que opositores acusaran al partido gobernante de intentar minimizar los señalamientos provenientes de Estados Unidos, mientras crece la presión para que autoridades mexicanas investiguen a fondo el caso.
El comportamiento de los legisladores fue interpretado por críticos como una muestra de incomodidad e irritación ante un tema que ha golpeado políticamente a la llamada Cuarta Transformación, particularmente por las versiones que apuntan a presuntos nexos entre figuras cercanas al movimiento y grupos criminales.
Aunque hasta ahora no existen sentencias judiciales contra los señalados, el caso continúa escalando en el debate público y alimentando la confrontación entre Morena y la oposición, que insiste en exigir investigaciones, deslindes y acciones inmediatas.








