El senador del PAN, Ricardo Anaya Cortés, exigió la “detención inmediata” del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y del senador morenista Enrique Inzunza Cázarez, tras los señalamientos y acusaciones surgidas desde Estados Unidos.
El panista aseguró que la falta de acción por parte de las autoridades mexicanas genera sospechas de una posible protección política, e incluso advirtió que el retraso podría permitir que ambos personajes tengan tiempo para darse a la fuga.
“Lo que tendría que ocurrir es una detención inmediata”, sostuvo Anaya, quien acusó al gobierno federal y a Morena de actuar con lentitud frente a señalamientos que, dijo, deberían investigarse con total seriedad y sin encubrimientos.
Las declaraciones se dan en medio de la creciente presión política derivada de acusaciones y versiones relacionadas con presuntos vínculos entre actores políticos y el crimen organizado, un tema que ha escalado la confrontación entre oposición y oficialismo.
Desde Morena, las acusaciones han sido rechazadas y calificadas como parte de una estrategia política de la oposición para desacreditar al movimiento gobernante. Sin embargo, el caso continúa alimentando el debate público sobre la infiltración del narcotráfico en espacios de poder y la respuesta de las instituciones mexicanas ante este tipo de señalamientos.
La exigencia de Anaya también intensifica la presión sobre el gobierno federal, que enfrenta cuestionamientos por la manera en que ha manejado investigaciones y acusaciones relacionadas con funcionarios cercanos a la llamada Cuarta Transformación.








