El dirigente de la Federación de Trabajadores de Puebla CTM, Leobardo Soto, prácticamente adelantó la carrera rumbo a la presidencia municipal de Puebla al destapar públicamente a Laura Artemisa García Chávez como “la buena” para buscar la alcaldía de la capital poblana.
El respaldo no quedó sólo en declaraciones: Soto aseguró que recorrerá junto a la diputada diversas empresas afiliadas a la CTM para impulsar y fortalecer su proyecto político, dejando claro que el sindicalismo poblano ya comenzó a mover piezas rumbo al próximo proceso electoral.
El anuncio también exhibe cómo, aunque oficialmente todavía no arrancan campañas, en Puebla los grupos políticos ya comenzaron el acomodo de candidaturas, alianzas y estructuras territoriales.
Para críticos, el destape anticipado revive las viejas prácticas del corporativismo político, donde sindicatos y liderazgos gremiales operan como maquinaria electoral disfrazada de “respaldo ciudadano”.
Mientras Morena insiste en hablar de transformación y renovación política, el apoyo abierto desde la CTM recordó a muchos los tiempos donde los liderazgos sindicales decidían candidaturas desde reuniones cupulares y recorridos entre bases trabajadoras.
Además, el espaldarazo de Leobardo Soto podría generar incomodidad dentro de otros grupos morenistas interesados en la alcaldía, ya que el mensaje parece más una proclamación adelantada que una simple muestra de simpatía política.
En Puebla, la sucesión municipal todavía no empieza oficialmente… pero algunos ya reparten bendiciones, estructuras y recorridos como si la campaña estuviera a la vuelta de la esquina.








