La fuerte dependencia de Volkswagen México hacia el mercado estadounidense comienza a generar preocupación en Puebla ante la caída en ventas y la amenaza de nuevos aranceles comerciales impulsados desde Estados Unidos.
Actualmente, alrededor del 70% de la exportación de la armadora instalada en Puebla tiene como destino el mercado norteamericano, situación que vuelve especialmente vulnerable a la industria automotriz local frente a cualquier tensión comercial o desaceleración económica en EU.
Especialistas advierten que una combinación de menores ventas, ajustes de producción y posibles tarifas arancelarias podría impactar directamente en empleos, salarios y cadenas de proveeduría que dependen de la planta automotriz poblana.
El escenario preocupa particularmente porque la industria automotriz representa uno de los principales motores económicos de Puebla, donde miles de familias dependen directa e indirectamente de la actividad de Volkswagen y de empresas proveedoras vinculadas al sector.
La incertidumbre comercial también coincide con el endurecimiento del discurso económico y proteccionista desde Estados Unidos, donde continúan las amenazas de imponer nuevas medidas para favorecer la producción interna y presionar a fabricantes extranjeros.
Analistas señalan que, de mantenerse la presión arancelaria y la desaceleración del mercado estadounidense, Puebla podría enfrentar efectos en contratación, estabilidad laboral y crecimiento económico durante los próximos meses.








