La senadora de Morena, Mariela Gutiérrez, generó controversia tras reconocer que durante su gestión como alcaldesa de Tecámac se llevaron a cabo sacrificios masivos de perros como parte de las políticas de control animal.
De acuerdo con sus declaraciones, dichas acciones se realizaron bajo el amparo de la normativa vigente en ese momento. Sin embargo, la legisladora no precisó cifras exactas, aunque diversas voces han señalado que el número de animales sacrificados podría ascender a varios miles.
El tema ha provocado una ola de críticas por parte de ciudadanos y colectivos defensores de los derechos de los animales, quienes califican estas prácticas como excesivas y carentes de sensibilidad. Señalan que existían alternativas como campañas de esterilización, adopción y fortalecimiento de refugios, en lugar de recurrir a la eliminación sistemática de animales.
A pesar de que la senadora ha manifestado respeto hacia los llamados “seres sintientes”, sus declaraciones han sido cuestionadas por lo que consideran una contradicción entre el discurso y las acciones implementadas durante su administración municipal.
El caso ha reavivado el debate sobre las políticas públicas en materia de bienestar animal en México, así como los límites éticos en la toma de decisiones por parte de autoridades, especialmente cuando estas impactan a poblaciones vulnerables como los animales en situación de calle.
Hasta el momento, no se ha informado sobre posibles revisiones o investigaciones relacionadas con estas acciones.








