Integrantes de comunidades indígenas de la Huasteca Potosina se manifestaron a las afueras de la Cámara de Diputados para expresar su rechazo a la implementación de proyectos de fractura hidráulica, conocida como fracking.
Durante la protesta, los manifestantes advirtieron que al menos 300 comunidades podrían verse afectadas por esta práctica, principalmente por el riesgo de contaminación de sus manantiales, los cuales representan una fuente vital de agua para sus poblaciones.
Los inconformes señalaron que el fracking pone en peligro no solo el acceso al agua, sino también el equilibrio ambiental y la salud de las comunidades indígenas que habitan en la región.
Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades federales y legisladores para frenar cualquier iniciativa que permita el uso de esta técnica, y priorizar la protección de los recursos naturales y los derechos de los pueblos originarios.
La movilización se suma a una serie de protestas que, en distintas partes del país, han surgido en rechazo a este método de extracción de hidrocarburos, debido a sus posibles impactos ambientales.








