Una fotografía encendió las alertas políticas en Puebla: José Luis Márquez Martínez apareció en la Ciudad de México junto a René Bejarano, uno de los operadores más polémicos y controvertidos de la izquierda mexicana.
Y para muchos, el encuentro tuvo poco de casual.
Versiones políticas apuntan a que Márquez habría acudido a “tocar la puerta” de Bejarano para buscar respaldo e influencia ante la dirigencia nacional de Morena con un objetivo muy claro: mantener el control político de Zacatlán dentro de su círculo familiar.
Actualmente el municipio es gobernado por su esposa, Beatriz Sánchez Galindo, por lo que críticos ya hablan de un intento de perpetuar una especie de “dinastía política” bajo las siglas de la 4T.
La imagen también revivió el nombre de René Bejarano, figura históricamente asociada a los viejos escándalos de corrupción de la izquierda mexicana y conocido como uno de los grandes operadores políticos detrás de estructuras territoriales y negociaciones internas.
En redes sociales, usuarios ironizaron con que Morena prometió acabar con los cacicazgos y el nepotismo… pero en varios municipios parece estar perfeccionándolos. Otros señalaron que la reunión confirma cómo las candidaturas dentro del oficialismo siguen dependiendo más de padrinos políticos y grupos de poder que de procesos abiertos a la militancia.
El episodio vuelve a exhibir las tensiones internas rumbo a 2027, donde distintos actores ya comenzaron a mover influencias, alianzas y operadores para asegurar candidaturas mucho antes de los tiempos oficiales.







