El coordinador de Gabinete del Gobierno de Puebla, José Luis García Parra, minimizó las protestas contra el proyecto del Cablebús registradas durante el evento de la activista Olimpia Coral Melo en el Auditorio de la Reforma.
El funcionario sostuvo que fueron únicamente cuatro mujeres quienes interrumpieron el acto con consignas de “¡No al Cablebús!” y aseguró que las expresiones de rechazo no deben confundirse con la postura de la activista. De acuerdo con García Parra, Olimpia Coral habló sobre la defensa de los árboles, el agua, el medio ambiente y los derechos de las mujeres, pero no manifestó públicamente estar en contra del proyecto.
La declaración ocurre mientras el Cablebús enfrenta cuestionamientos de vecinos, colectivos y sectores de la sociedad civil por sus posibles impactos ambientales, la transparencia de los estudios y el proceso de socialización de la obra. Incluso existe un movimiento ciudadano denominado “No al Cablebús”, que sostiene críticas al proyecto y reclama mayor información pública.
Así, mientras el Gobierno de Puebla insiste en defender la viabilidad del sistema de transporte, García Parra intenta acotar el alcance de las protestas: para la administración estatal, las consignas de rechazo expresadas durante el evento no representan necesariamente la posición de Olimpia Coral ni un rechazo generalizado al proyecto.
El episodio vuelve a exhibir una disputa que ya no se limita al impacto ambiental o a la movilidad: también se libra en el terreno de la percepción pública y de quién tiene la capacidad de interpretar el descontento ciudadano.








