El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, aceptó el reto lanzado por el diputado panista Rafael Micalco para someterse a una prueba antidoping y poner públicamente sus resultados a disposición de los ciudadanos.
El desafío surgió luego de que Micalco difundiera los resultados de su propio examen y retara al mandatario estatal, así como a funcionarios y diputados, a realizar el mismo ejercicio de transparencia.
Con la aceptación de Armenta, el tema pasa del discurso político a los hechos y coloca bajo presión al resto de los funcionarios y legisladores que han manifestado su disposición a someterse a este tipo de pruebas.
La respuesta del gobernador también eleva la apuesta política rumbo a 2027, al convertir el antidoping en un nuevo elemento del debate sobre transparencia, confianza y requisitos para quienes aspiran a ocupar cargos públicos.








