La disputa interna en Morena volvió a subir de tono. La diputada federal Karina Pérez Popoca emplazó públicamente a Nayeli Salvatori a definir el rumbo de su carrera, al señalar que debe actuar con congruencia y decidir si continuará privilegiando su faceta como influencer o si asumirá con seriedad sus aspiraciones dentro de la política.
Las declaraciones se producen en medio de la creciente competencia por los espacios de poder rumbo al proceso electoral de 2027, donde diversos perfiles del partido buscan posicionarse para futuras candidaturas.
Karina Pérez sostuvo que el ejercicio de un cargo público demanda compromiso, responsabilidad y coherencia entre el discurso y la actuación, dejando entrever que la constante presencia de Salvatori en redes sociales podría resultar incompatible con las exigencias de la función política.
El señalamiento también refleja las tensiones que comienzan a emerger al interior de Morena, donde el peso de las redes sociales y la popularidad digital se ha convertido en un factor que compite con la experiencia política tradicional.
Más allá del intercambio de declaraciones, el episodio evidencia un debate cada vez más frecuente en la vida pública: si la notoriedad en plataformas digitales es suficiente para construir una carrera política o si el servicio público exige una dedicación que trascienda la generación de contenido y la búsqueda de interacción en redes sociales.
Con 2027 en el horizonte, Morena enfrenta no sólo la competencia con la oposición, sino también la disputa interna entre perfiles que representan distintas formas de hacer política y de conectar con el electorado.








