Ciudad de México. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que existan elementos que vinculen a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, con versiones que han circulado sobre presuntos nexos con agencias de seguridad de Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal aseguró que el Gobierno de México no cuenta con información que respalde dichos señalamientos, por lo que descartó cualquier acusación sin pruebas.
Sheinbaum precisó que el tema que realmente se encuentra bajo investigación no está relacionado con la gobernadora chihuahuense, sino con la presunta entrada y operación irregular de agentes estadounidenses en territorio nacional, un asunto que actualmente es analizado por la Fiscalía General de la República.
De acuerdo con la presidenta, las indagatorias buscan esclarecer posibles violaciones a la Ley de Seguridad Nacional, normativa que regula la actuación de agentes extranjeros dentro del país y establece mecanismos de coordinación con las autoridades mexicanas.
El posicionamiento presidencial ocurre en un contexto de creciente tensión política, donde rumores y versiones difundidas en redes sociales suelen convertirse rápidamente en herramientas de confrontación entre actores partidistas. En este caso, la intervención de Sheinbaum busca desmarcar la investigación federal de señalamientos políticos que, hasta el momento, carecen de respaldo oficial.
El episodio también revive el debate sobre la soberanía nacional y la participación de agencias extranjeras en tareas de seguridad dentro de México. Aunque la cooperación bilateral en materia de combate al crimen organizado ha sido una constante durante décadas, distintos gobiernos han enfrentado cuestionamientos cuando se detectan operaciones que presuntamente exceden los marcos legales establecidos.
Para críticos del sistema de seguridad, el hecho de que la FGR investigue posibles actuaciones irregulares de agentes extranjeros evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y transparencia. Por otro lado, sectores políticos advierten sobre el riesgo de utilizar investigaciones en curso para alimentar especulaciones o golpeteos partidistas sin pruebas concluyentes.
Mientras continúan las indagatorias, la postura oficial del Gobierno federal es clara: no existe información que sustente las acusaciones contra la gobernadora de Chihuahua, y el foco de la investigación permanece en la posible actuación ilegal de agentes estadounidenses en territorio mexicano.








