Luego de la polémica generada por el presunto préstamo del Centro Expositor a su padre, Michelle Talavera rechazó las acusaciones de presunto favoritismo y aseguró que los señalamientos obedecen a una campaña con “mala intención”.
La funcionaria sostuvo que el inmueble no fue facilitado de manera directa a un particular, sino que fue rentado por una asociación, por lo que afirmó que el procedimiento se realizó conforme a los mecanismos establecidos.
Sus declaraciones surgen después de que el caso generara cuestionamientos en torno al uso de un recinto público y a la posible existencia de conflictos de interés. No obstante, Talavera insistió en que la información difundida ha sido sacada de contexto y negó haber intervenido para beneficiar a algún familiar.
La controversia mantiene abierto el debate sobre la transparencia en el uso de espacios públicos y la importancia de que las autoridades aclaren cualquier duda cuando se trata de operaciones que involucran recursos o inmuebles del Estado.








