La Auditoría Superior de la Federación (ASF) interpuso 21 denuncias penales ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el presunto desvío de aproximadamente 600 millones de pesos detectado en auditorías practicadas a dependencias federales, gobiernos estatales y administraciones municipales.
Las denuncias derivan de presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos que, de acuerdo con la ASF, podrían constituir delitos relacionados con el ejercicio indebido del gasto y el posible daño al erario.
Con estas acciones, la Auditoría busca que la FGR investigue los hechos y, en su caso, determine las responsabilidades penales de los servidores públicos o particulares involucrados.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los desafíos en materia de fiscalización, transparencia y combate a la corrupción, así como la necesidad de que las observaciones detectadas por los órganos de control no queden únicamente en el ámbito administrativo, sino que, cuando existan elementos suficientes, deriven en sanciones conforme a la ley.







