El gobierno de Puebla utiliza imágenes generadas o modificadas con inteligencia artificial para mostrar calles y viviendas con una apariencia distinta a la realidad.
La estrategia ya genera cuestionamientos sobre la comunicación oficial: ¿por qué mostrar con IA lo que debería comprobarse con obra pública real?
Porque una imagen puede transformar una calle en segundos, pero no sustituye el pavimento, la infraestructura ni las obras que los ciudadanos esperan ver en sus colonias.
La propaganda puede mejorar una fotografía; la realidad necesita obra.








