La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, rechazó categóricamente los audios que circulan en redes sociales y plataformas digitales, en los que presuntamente se le vincula con la búsqueda de acuerdos privados con autoridades de Estados Unidos tras la cancelación de su visa.
“Es totalmente falso. Yo aquí sigo muy tranquila”, afirmó la mandataria estatal al referirse a las especulaciones que han surgido en torno a su situación migratoria y a versiones que apuntan a supuestas negociaciones realizadas fuera de los canales institucionales.
Marina del Pilar sostuvo que mantiene reuniones periódicas con funcionarios estadounidenses debido a la naturaleza de su cargo y a la estrecha relación binacional que existe entre Baja California y Estados Unidos, especialmente en temas de seguridad, economía, comercio y migración.
La gobernadora insistió en que los encuentros con autoridades estadounidenses forman parte de su agenda de trabajo habitual y negó que exista algún tipo de gestión extraordinaria relacionada con la cancelación de su visa.
Sin embargo, la polémica continúa alimentando el debate público. La falta de información oficial sobre las razones que llevaron a la revocación del documento migratorio ha generado cuestionamientos tanto de la oposición como de diversos sectores ciudadanos, que consideran que el caso sigue sin ser aclarado plenamente.
Aunque la mandataria ha desmentido las versiones que circulan en redes sociales, el tema permanece en la agenda política debido a las implicaciones que tendría para una gobernadora de una entidad fronteriza cuya relación con Estados Unidos es estratégica para múltiples asuntos de interés público.
Mientras el gobierno estatal busca cerrar el paso a las especulaciones, el caso refleja cómo la ausencia de información definitiva puede convertirse en terreno fértil para rumores, filtraciones y narrativas políticas que terminan eclipsando la discusión sobre los asuntos de gobierno.
Por ahora, la gobernadora mantiene que las versiones sobre acuerdos ocultos carecen de sustento y que continuará desempeñando sus funciones con normalidad, aunque la controversia sigue generando preguntas que aún esperan respuestas claras.








