Una jueza federal de Nueva York aseguró que la evidencia reunida en el proceso judicial contra el general Gerardo Mérida Sánchez es “abundante”, por lo que ordenó un plazo de 60 días para que la Fiscalía procese y entregue el material probatorio a la defensa.
Durante una audiencia, la juzgadora dejó entrever la magnitud de la investigación al señalar que el volumen de pruebas es considerable y que el trabajo de revisión requerirá tiempo para garantizar el debido proceso.
Además, la jueza lanzó una advertencia que llamó la atención de observadores y analistas: los acusados vinculados a este tipo de investigaciones continúan llegando a las cortes estadounidenses “en olas”, una expresión que refleja la continuidad de los casos relacionados con presuntas redes criminales y corrupción bajo investigación.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de creciente cooperación entre autoridades de México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al crimen organizado, mientras diversas cortes federales estadounidenses mantienen abiertos procesos contra exfuncionarios, mandos de seguridad y presuntos integrantes de organizaciones delictivas.
La decisión judicial marca una nueva etapa en el caso, ya que la defensa tendrá acceso al conjunto de pruebas que sustentan las acusaciones, elemento clave para determinar la estrategia legal que seguirá en las próximas audiencias.
El avance del proceso será seguido de cerca tanto en México como en Estados Unidos, debido a las implicaciones políticas y de seguridad que podrían derivarse de las revelaciones contenidas en el expediente.








