En redes sociales volvió a circular una cadena de mensajes que asegura que Kenia se retiró de la Organización Mundial de la Salud tras descubrir que vacunas contra el tétano contenían “agentes esterilizantes”, además de afirmar que “las vacunas han disminuido la fertilidad” y que incluso se suspendió la inmunidad procesal de Bill Gates.
Sin embargo, varias de estas afirmaciones han sido ampliamente cuestionadas, desmentidas o carecen de evidencia científica concluyente.
Las teorías sobre vacunas antitetánicas supuestamente mezcladas con sustancias esterilizantes circulan desde hace años y han sido utilizadas recurrentemente por movimientos antivacunas y grupos de desinformación. Organismos internacionales y estudios científicos no han confirmado la existencia de campañas sistemáticas de esterilización mediante vacunas distribuidas por la OMS.
Además, no existe información oficial ampliamente reconocida que confirme que Kenia haya abandonado formalmente la OMS por ese motivo.
Respecto a las afirmaciones sobre fertilidad, expertos y organismos sanitarios internacionales han señalado reiteradamente que las vacunas aprobadas contra diversas enfermedades no han demostrado causar esterilidad generalizada en la población. Aunque algunos temas médicos siguen estudiándose constantemente, las narrativas virales suelen exagerar o sacar de contexto datos científicos.
Sobre Bill Gates, diversas teorías conspirativas lo han colocado durante años en el centro de narrativas relacionadas con vacunas, control poblacional y salud global. Sin embargo, muchas de esas versiones mezclan procesos judiciales aislados, rumores o interpretaciones erróneas para construir relatos más amplios sin respaldo sólido.
El fenómeno refleja cómo temas relacionados con salud, farmacéuticas y organismos internacionales continúan siendo terreno fértil para campañas virales de desinformación, especialmente en redes sociales donde mensajes alarmistas suelen difundirse más rápido que las verificaciones científicas.








