La presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó entre risas al ser cuestionada sobre un supuesto “pacto criminal”, tema que volvió a encender el debate político y la confrontación entre el oficialismo y la oposición.
Durante su respuesta, la mandataria aseguró que “nosotros rompimos el pacto criminal en 2018 porque se hizo en la época de Calderón”, trasladando nuevamente la responsabilidad de la crisis de seguridad y los presuntos vínculos con el crimen organizado al sexenio del expresidente Felipe Calderón.
La declaración no pasó desapercibida, especialmente por el tono relajado y las risas con las que Sheinbaum respondió a un tema que para amplios sectores del país representa una de las mayores preocupaciones: la violencia y la infiltración criminal en la política mexicana.
Mientras Morena insiste en que la llamada Cuarta Transformación rompió con prácticas del pasado, críticos señalan que el gobierno continúa enfrentando señalamientos por la expansión territorial del crimen organizado, los niveles de violencia y los constantes episodios de presión criminal en distintos estados del país.
La frase de Sheinbaum también alimentó la polarización política, ya que desde el oficialismo se mantiene la estrategia de vincular la crisis de seguridad con administraciones anteriores, mientras la oposición acusa que el actual gobierno evade asumir responsabilidades por la situación actual del país.
El cruce de acusaciones vuelve a colocar la seguridad pública en el centro del debate nacional, en un contexto donde la percepción de violencia y la disputa política avanzan prácticamente al mismo ritmo.








