Con los votos de Morena, el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Verde Ecologista de México, el Congreso de Michoacán aprobó una reforma que limita la operación de candidatos independientes, prohibiéndoles coordinarse, compartir símbolos, estructuras o estrategias políticas.
La medida provocó una fuerte reacción de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, quien junto al llamado Movimiento del Sombrero denunció que se trata de un “golpe” contra las candidaturas ciudadanas y anunció una batalla legal y social para frenar la reforma.
Críticos sostienen que el cambio legal busca proteger a los partidos tradicionales ante el crecimiento de movimientos independientes que han comenzado a ganar fuerza en distintos municipios. Para opositores, el mensaje es claro: cuando la ciudadanía empieza a competir fuera de las estructuras partidistas, el sistema cambia las reglas para cerrarles el paso.
La polémica creció aún más porque partidos históricamente enfrentados terminaron coincidiendo para respaldar la reforma, lo que desató acusaciones de que existe un pacto político para mantener el control electoral entre las cúpulas partidistas.
En redes sociales, usuarios ironizaron con que la “democracia participativa” que presume la 4T parece tener límites cuando los ciudadanos intentan competir sin partido. Otros señalaron que las candidaturas independientes incomodan porque rompen con el monopolio político y clientelar que durante décadas han mantenido los partidos.
Mientras tanto, Grecia Quiroz adelantó que acudirán a tribunales y promoverán movilizaciones ciudadanas para combatir una reforma que consideran un retroceso democrático y un intento de blindar a la clase política frente a nuevas expresiones ciudadanas.








