La diputada de Movimiento Ciudadano Puebla, Fedrha Suriano, presentó una propuesta de reforma a la Ley del Transporte para que la tarifa del transporte público en Puebla sea revisada únicamente cada cinco años y cualquier incremento deba someterse a consulta ciudadana.
La iniciativa también plantea obligar a los concesionarios a cumplir con mejoras reales en las unidades antes de pensar en aumentos al pasaje, tema que durante años ha generado molestia entre usuarios que denuncian mal estado de vehículos, inseguridad y deficiencias en el servicio.
La propuesta llega en medio del debate permanente sobre posibles incrementos a la tarifa, un tema políticamente explosivo para cualquier gobierno poblano debido al impacto directo en millones de usuarios.
Desde Movimiento Ciudadano sostienen que no puede seguirse autorizando aumentos sin garantizar primero condiciones dignas de transporte, mientras sectores críticos señalan que históricamente los concesionarios presionan con amenazas de paro o crisis financiera cada vez que buscan ajustes tarifarios.
El planteamiento de someter incrementos a consulta ciudadana también pone sobre la mesa una pregunta incómoda para autoridades y transportistas: ¿realmente la población aceptaría pagar más por un servicio que muchos consideran deficiente?
Aunque la iniciativa todavía deberá discutirse en el Congreso local, el tema ya abrió una nueva batalla política entre usuarios, concesionarios y partidos, en un estado donde cada aumento al transporte suele convertirse en desgaste social y costo electoral.
Porque en Puebla, hablar del pasaje no sólo implica movilidad… también significa tocar uno de los temas que más rápido encienden el enojo ciudadano.








