El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, aseguró que la coordinación entre los tres niveles de gobierno y las fuerzas armadas ha permitido una disminución en delitos de alto impacto en la entidad.
Durante su mensaje, el mandatario sostuvo que en su administración “no hay complicidad ni impunidad”, al tiempo que destacó la detención de más de 9 mil presuntos delincuentes como parte de la estrategia de seguridad implementada en el estado.
Armenta también presumió el respaldo de empresarios y organismos civiles, quienes reconocieron el trabajo conjunto entre autoridades y sociedad para fortalecer la seguridad y construir la paz en Puebla.
Para críticos, las cifras de detenciones suelen convertirse en herramienta política para construir narrativas de éxito, aunque advierten que detener personas no siempre se traduce automáticamente en reducción real de la violencia o justicia efectiva.
El gobernador intenta así consolidar una imagen de firmeza y control institucional en materia de seguridad, uno de los temas más sensibles para cualquier administración estatal y uno de los principales termómetros políticos rumbo a futuras disputas electorales.
Mientras el gobierno habla de coordinación, resultados y paz, la ciudadanía sigue esperando que las cifras oficiales se reflejen también en algo más tangible: sentirse realmente segura en las calles.








