En medio de una protesta realizada sobre Paseo de la Reforma contra políticos de Morena señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado, un hombre fue captado intentando retirar las estampas y fotografías colocadas por manifestantes, entre ellas una donde aparecía el gobernador Rubén Rocha Moya señalado como “narcopolítico”.
El sujeto, que no se identificó ante los asistentes ni medios presentes, arrancó de manera insistente las imágenes pegadas en mobiliario urbano durante la manifestación. Los organizadores acusaron un intento de boicot y censura contra la protesta, que buscaba exhibir a figuras de Morena mencionadas en investigaciones o señalamientos provenientes de Estados Unidos relacionados con el narcotráfico.
La escena generó tensión entre asistentes, quienes reclamaron que mientras crecen las acusaciones y sospechas sobre posibles nexos entre actores políticos y grupos criminales, existen personas dispuestas a defender la imagen del oficialismo incluso intentando borrar expresiones públicas de inconformidad.
El episodio ocurre en un contexto donde el gobierno federal ha rechazado reiteradamente las acusaciones y exige pruebas formales sobre cualquier vínculo entre funcionarios y el crimen organizado. Sin embargo, las protestas y críticas continúan aumentando ante la percepción de impunidad y la violencia que golpea distintas regiones del país.
Para muchos manifestantes, el hecho de intentar retirar las imágenes en plena vía pública refleja el clima de polarización política y el esfuerzo por controlar la narrativa alrededor de figuras cercanas a la llamada Cuarta Transformación.








