La salida de Citlalli Hernández de la Secretaría de las Mujeres ha generado polémica, luego de que surgieran versiones contradictorias entre la propia exfuncionaria y la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por un lado, Hernández aseguró que su salida “no fue desaseada” y que la mandataria federal estaba enterada de su posible decisión, lo que sugiere que el movimiento ya se encontraba previsto al interior del gobierno.
Sin embargo, Sheinbaum declaró en conferencia matutina que la noticia la tomó por sorpresa, al señalar que “casi me voy de espaldas”, dejando entrever que no tenía conocimiento previo de la salida.
Las declaraciones han abierto cuestionamientos sobre la coordinación interna en el gabinete y la claridad en la toma de decisiones, al evidenciar versiones que no coinciden entre sí.
El contraste también ha generado especulación sobre posibles tensiones o reacomodos políticos dentro del partido Morena, en un momento clave para la estructura del oficialismo.
Hasta el momento, ninguna de las partes ha profundizado en las razones de la discrepancia, mientras el caso alimenta el debate público sobre la transparencia y comunicación dentro del gobierno federal.








